Ecuador presentó el proyecto Acción Páramos para proteger este ecosistema andino y salvaguardar los recursos hídricos

6 min

July 2, 2026

Quito, Ecuador (1 de julio de 2026) — Ecuador lanzó Acción Páramos, un proyecto de cinco años de duración orientado a conservar y restaurar los páramos del país, ecosistemas de alta montaña que proveen agua a ocho millones de personas, contribuyen a regular el clima y albergan una biodiversidad única.

El proyecto fortalecerá la gestión de la conservación en más de 180.800 hectáreas de áreas protegidas, restaurará 400 hectáreas de ecosistemas degradados, mejorará las prácticas de manejo en más de 20.280 hectáreas de páramos ubicados fuera de áreas protegidas e impulsará la creación de nuevas áreas de conservación que abarcarán 40.000 hectáreas adicionales. Se espera que estas acciones beneficien directamente a aproximadamente 5.400 personas, de las cuales más de la mitad serán mujeres.

La viceministra del Ambiente y Marino Costero, Alicia Jaramillo, destacó que: "Trabajamos por una gestión que prioriza el bienestar de las personas y la sostenibilidad de nuestros recursos naturales. Acción Páramos refleja el valor de la cooperación entre el Estado, la cooperación internacional, los gobiernos locales y las comunidades para conservar los páramos y garantizar los servicios ecosistémicos que sostienen el desarrollo del país”.

Ecuador alberga la mayor proporción de ecosistema de páramo en relación con su territorio en América del Sur. Ubicados en las zonas altas de los Andes, los páramos funcionan como esponjas naturales: capturan, almacenan y liberan agua que abastece a ciudades, poblaciones y sistemas productivos ubicados aguas abajo. En Quito, hasta el 85 % del agua potable proviene de los páramos andinos. En otras palabras, casi 9 de cada 10 vasos de agua que se consumen en la capital tienen su origen en estos ecosistemas de alta montaña.

A medida que aumentan las temperaturas y los patrones de precipitación se vuelven menos predecibles, el papel de los páramos cobra aún mayor relevancia, ya que ayudan a regular el flujo del agua al liberarla gradualmente a lo largo del año, especialmente durante los períodos de sequía.

Los páramos también son fundamentales para la conservación de especies emblemáticas como el cóndor andino, amenazado por la pérdida de hábitat y la cacería ilegal, y el oso andino u oso de anteojos, la única especie de oso nativa de América del Sur.

Sin embargo, pese a su enorme importancia ecológica y social, los páramos ecuatorianos se encuentran entre los ecosistemas más amenazados del país debido a la expansión de la frontera agrícola y ganadera, la minería y los incendios forestales.

Aunque Acción Páramos tiene un alcance nacional, las primeras intervenciones se desarrollarán en dos territorios prioritarios: la Cordillera Oriental del Carchi, en la provincia de Carchi, al norte del país, y la cuenca Machángara–Tomebamba, en la provincia del Cañar, al sur.

"Proteger los páramos significa proteger el agua, la naturaleza y el bienestar de las personas. Este proyecto integra ciencia, liderazgo comunitario y conservación de largo plazo para fortalecer uno de los patrimonios naturales más importantes del Ecuador, al tiempo que impulsa medios de vida sostenibles y fortalece la resiliencia frente al cambio climático", señaló Carolina Rosero, directora ejecutiva de Conservación Internacional Ecuador.

El proyecto será co-ejecutado por el Ministerio del Ambiente y Energía del Ecuador y Conservación Internacional Ecuador y será implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en su calidad de agencia implementadora del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés). Junto con comunidades y propietarios de tierras, esta alianza fortalecerá la protección de los páramos mediante acuerdos e incentivos de conservación a través del proyecto Conservación de Bosques Capítulo Páramo, el ordenamiento y la planificación del uso del suelo, así como el fortalecimiento de las áreas protegidas.

Las acciones de restauración en estos paisajes incluirán la recuperación de las funciones hidrológicas mediante la restauración de humedales y el bloqueo de canales de drenaje, el control de especies invasoras y la promoción de sistemas de pastoreo de bajo impacto. Las lecciones aprendidas en estos territorios permitirán generar buenas prácticas que podrán replicarse en otras zonas del país.

Por su parte, Robert Erath, Gestor de Proyectos para el Portafolio de Proyectos GEF de America Latina en la Unidad de Biodiversidad y Degradación de Suelos del PNUMA, mencionó que esta iniciativa se beneficia de una fórmula exitosa bajo la cual los proyectos del PNUMA-GEF siguen una estrategia de fuerte apropiación a nivel nacional para ponerse en marcha y alcanzar todos los niveles de la gobernanza ambiental, incluyendo a las comunidades locales. “A medida que el desarrollo humano ejerce una mayor presión sobre este ecosistema único, tenemos una gran expectativa sobre esta colaboración para demostrar que los medios de vida resilientes y el bienestar socioeconómico deben ir de la mano con la conservación de la biodiversidad y los recursos naturales de importancia mundial”, añadió.

La implementación del proyecto contará con el apoyo de instituciones públicas, agencias de cooperación técnica y organizaciones no gubernamentales. Sus principales beneficiarios serán los pueblos indígenas y las comunidades locales que habitan en los páramos y sus zonas de influencia. Asimismo, la iniciativa fortalecerá mecanismos de financiamiento sostenible, la generación de conocimiento y la adopción de mejores prácticas de manejo en las áreas de intervención.

Acción Páramos reafirma el compromiso del Ecuador con la protección de sus ecosistemas estratégicos y con la construcción de un futuro en el que la conservación de la naturaleza y el desarrollo sostenible avancen de la mano.