Aqua Expo 2026 fue el escenario para el diálogo entre representantes del sector acuícola, empresas, instituciones financieras y sector público, con el objetivo de construir una visión compartida para fortalecer la conservación de los manglares y promover una producción más sostenible en Ecuador.
En el marco del evento Mangrove Climate +, organizado por Conservación Internacional Ecuador y sus aliados, expertos y líderes de distintos sectores analizaron cómo transformar los compromisos de sostenibilidad en acciones concretas que generen impactos ambientales, sociales y económicos verificables para los ecosistemas de manglar y las comunidades que dependen de ellos.
Uno de los principales mensajes del encuentro fue que la competitividad del camarón ecuatoriano y la conservación de los manglares no son objetivos opuestos, sino complementarios. Los participantes coincidieron en que la sostenibilidad ya no es una opción, sino una condición necesaria para acceder a mercados internacionales cada vez más exigentes y para asegurar la resiliencia de las comunidades costeras frente al cambio climático.
Durante los conversatorios se destacaron experiencias que demuestran cómo las alianzas entre empresas, organizaciones de conservación y comunidades pueden generar resultados tangibles. Entre ellas se presentaron iniciativas de restauración de manglares, programas de compensación ambiental, viveros comunitarios liderados principalmente por mujeres, acuerdos de uso sostenible y proyectos que integran innovación, conocimiento local y generación de ingresos para las comunidades.
Representantes del sector privado resaltaron la importancia de incorporar la biodiversidad y las soluciones basadas en la naturaleza dentro de las estrategias corporativas de largo plazo. Asimismo, coincidieron en que la conservación de los manglares no debe verse únicamente como una obligación ambiental, sino como una inversión estratégica que fortalece la resiliencia de los territorios, protege medios de vida y aporta a la sostenibilidad de las cadenas productivas.
Otro de los temas centrales fue la necesidad de construir una arquitectura financiera capaz de movilizar recursos para la conservación de los manglares a gran escala. Especialistas de fondos ambientales, banca de desarrollo, organismos internacionales y mercado de valores analizaron mecanismos como bonos temáticos, fondos de conservación e instrumentos financieros innovadores orientados a canalizar inversiones hacia proyectos con beneficios ambientales y sociales verificables.
Los panelistas coincidieron en que los principales desafíos para ampliar estas inversiones son fortalecer la confianza entre actores, mejorar la medición de impactos, desarrollar proyectos con altos estándares ambientales y sociales, y contar con mecanismos transparentes de gobernanza y rendición de cuentas.
El encuentro también puso en evidencia la necesidad de aumentar el conocimiento público sobre los manglares y su contribución al bienestar de las personas. Más allá de su valor ecológico, estos ecosistemas capturan carbono, protegen las costas frente a eventos climáticos extremos, sostienen actividades productivas estratégicas y generan medios de vida para miles de familias ecuatorianas.
A través de Mangrove Climate +, Conservación Internacional Ecuador y sus socios buscan consolidar una plataforma de colaboración que permita articular esfuerzos del sector privado, las comunidades, el gobierno y la cooperación internacional para impulsar soluciones innovadoras que garanticen la conservación de los manglares y el desarrollo sostenible de los territorios costeros del país.
El evento fue impulsado por los proyectos Golfo Vivo y Manglares para el Clima, financiados por UNILEVER y el Green Climate Fund, iniciativas implementadas por Conservación Internacional Ecuador junto a diversos socios estratégicos. Ambos proyectos comparten el objetivo de fortalecer la conservación de los ecosistemas marino-costeros, promover modelos de desarrollo sostenible y generar alianzas que permitan movilizar conocimiento, financiamiento e innovación para asegurar el futuro de los manglares y de las comunidades que dependen de ellos.
