En Macas, el 22 y 23 de abril, la ciudad se llenó de color, conocimiento y relatos que dieron forma a la conectividad ecológica. Con una amplia participación, se desarrolló el “Simposio Palora–Pastaza: Donde los territorios se conectan”, un espacio que reunió durante dos días, en el Teatro Washington Ricaurte, a investigadores sociales, científicos, representantes de gobiernos locales, líderes de nacionalidades y otros actores del territorio para dialogar sobre los desafíos y oportunidades de la conectividad ecológica.
Este encuentro, realizado en el marco del Día de la Tierra, surgió por iniciativa del grupo gestor del Corredor de Conectividad Palora Pastaza, integrado por representantes de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) y de los pueblos y nacionalidades que habitan este territorio. Son ellos quienes impulsan y articulan las acciones dentro de esta figura de conservación, desde una gestión territorial compartida. “El día de la tierra es una oportunidad para conversar sobre resiliencia climática, protección de la fauna y flora y modelos de sostenibilidad. A través de los corredores de conectividad que tenemos en Ecuador, estamos dando a la región y al mundo el ejemplo para encontrar un equilibrio con la naturaleza”. Joy Woolfson, Gerente de Corredores de Conectividad de Conservación Internacional Ecuador (CI-Ecuador).
La propuesta del simposio nació en este espacio organizativo, que también definió la agenda de trabajo de las jornadas. Asimismo, se eligió a Macas como sede, en reconocimiento a su ubicación estratégica para avanzar en el proceso de consolidación del corredor. “Este simposio ha sido impulsado por ellos y la agenda integra temas de interés en el contexto del corredor, vinculando los temas de conservación, desarrollo local y gobernanza”. Explicó Emkio Martínez, Gerente Senior de Análisis Espacial de CI-Ecuador.
El encuentro convocó a cerca de 300 participantes y contó con la intervención de más de 40 personas entre expositores y moderadores. A lo largo de la programación se desarrollaron cinco paneles, cinco conversatorios, una charla magistral, y tres talleres en los que participaron investigadores, profesores universitarios, profesionales de entidades públicas clave, representantes de pueblos y nacionalidades, así como mujeres lideresas de asociaciones y bioemprendimientos.
Los talleres del Simposio tuvieron un enfoque práctico y contaron con la participación activa de estudiantes de la ESPOCH. Entre las actividades realizadas destacan el Reto Bioblitz en el parque Domono, el Taller de Participación Social en el auditorio del Cuerpo de Bomberos y el Taller de Conservación y Tecnología en el auditorio del GAD Provincial de Morona Santiago.
El acto inaugural contó con la participación del alcalde del Gobierno Autónomo Descentralizado Cantonal de Morona, Francisco Andramuño; Carolina Rosero, Vicepresidenta y Directora ejecutiva de CI-Ecuador; y Jorge Rivas, Representante de WWF Ecuador.
La programación también se extendió a espacios públicos, con el propósito de fortalecer los vínculos con la comunidad. Como parte de estas actividades, se entregó un mural de más de 30 metros a la comunidad educativa de la Escuela Fiscal Eloy Alfaro, mientras que el 22 de abril se realizó un encuentro deportivo en el centro de la ciudad que culminó en el parque recreacional de Macas.La jornada continuó el 23 de abril con una feria de bioemprendimientos y un festival musical y de danza, ampliando las formas de encuentro y participación ciudadana. “Corrimos por la conectividad. Salir a correr permite reconectar y también cuidar. La vida está afuera”, destacó durante la actividad Carolina Rosero, Vicepresidenta y Directora Ejecutiva de CI-Ecuador.
La conectividad ecológica se entiende como la capacidad de los seres vivos de desplazarse entre hábitats y mantener el vínculo entre sus poblaciones; en este corredor, esa noción se amplía para integrar también a las personas y sus formas de organización. En este marco, el simposio abordó una diversidad de temas clave, entre ellos conectividad, gobernanza, género, agricultura, ganadería, emprendimientos, turismo, monitoreo de especies y monitoreo territorial, evidenciando la complejidad y el carácter integral de este enfoque. Se promovió el intercambio con otros corredores que cuentan con mayor trayectoria. “El Corredor Ecológico Llanganates-Sangay es una gran referencia, tenemos avances en el monitoreo de especies con Ecominga, CESA con sus biofábricas, Ali Warmi Skis con análisis de herpetofauna y la red de turismo sostenible del CELS”, indicó Jorge Rivas, Director de Paisajes Terrestres de WWF-Ecuador.
Tras el simposio, el corredor se proyecta no solo como una figura de conservación, sino como una plataforma activa de gobernanza territorial. Este espacio busca consolidarse como un territorio vivo, capaz de articular distintos sectores y de fortalecer una gestión más eficiente y equitativa.
El encuentro también dejó resultados concretos para sus participantes, quienes encontraron oportunidades para comercializar sus productos, posicionar iniciativas y dialogar sobre temas clave para la conservación. “Esta es una oportunidad. Escuchar a expositores de pueblos y nacionalidades indígenas me ha permitido conocer de primera mano lo que ocurre en el territorio, y llevaré este aprendizaje a mi comunidad. Esperamos que se repitan estos espacios”, señaló Ramiro Vargas, de Kapawi Ecolodge.
El dato:
- El corredor Palora-Pastaza es el más grande de su tipo en la Amazonía ecuatoriana (316.323 hectáreas), conectando el Parque Nacional Sangay con los territorios de pueblos y nacionalidades kichwa, shuar y achuar hacia el oriente de la Amazonía central.
- El corredor proporciona hábitat para más de 1.910 especies animales y 2.600 especies de plantas.
- Las principales especies en peligro de extinción o vulnerables son el jaguar, el tapir de montaña, el oso andino, el oso hormiguero gigante, el mono lanudo, el tucán pico canalizado y el águila andina.
- El corredor forma parte del proyecto Corredores de Conectividad Amazónicos, coejecutado por el Ministerio de Ambiente y Energía y Conservación Internacional Ecuador, con el apoyo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). Así también, recibe apoyo del proyecto Nuestros Futuros Bosques: Reservas Vitales, un proyecto regional implementado por Conservación Internacional, con el apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas de Francia y el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial (FFEM).
